hoy se ha puesto a llover a lo guapo, el tiempo primaveral fue una ilusión que nos creímos
la lavandería da a la calle a través de una gran cristalera, enfrente, las secadoras
saqué mi ropa de la lavadora a la secadora, cuando la puse a funcionar me senté y me quedé mirándola un poco, siempre quedo hipnotizado un ratito viendo a mi ropa dar vueltas en ese gran tambor, pero esta vez algo inesperado sucedió: un brillo, un brillo que se hacía cada vez más fuerte en su interior, la ropa estaba comenzando a arder, ardiendo más y más y cada vez con más intensidad daba vueltas en llamas, mi cara tenía que ser un poema en ese momento, entonces aterricé a la realidad y, como pasa cuando no nos creemos una cosa, miramos a otro lado durante un segundo para chequear que la realidad sigue ahí
el metálico tapacubos mojado de un coche aparcado en la acera de enfrente a la lavandería recibía las luces de los coches que por ahí pasaban y el reflejo se proyectaba sobre el redondo cristal de la secadora
un poco de lavandería (1/2)
subido el 5/15/2009 02:11:00 a. m.
