Me viene pasando últimamente y nunca digo no
-la primera vez fue hace poco, una de esas noches que a las tantas (aquí las tantas son las 10pm) me vi solo al murmullo de los tambores rodantes. Había un pequeño paquete de una Bäckerei (panadería, aquí algo muy típico, hay bastante y normalmente son también Konditorei/pastelería, te puedes pedir un café, alguna bebida fría y hasta sentarte a tomártelo allí rollo anciano, rollo yo), no era muy grande, tenía algo dentro, cualquiera piensa: tiene una servilleta y un vaso de café vacío. Yo me acerqué con cautela, lo abrí: sin tocarlo, lo vi allí dentro en silencio y esperando a alguien que lo quisiera: un cruasán.
Me lo comí.
-la segunda vez fue hace menos, tras haber celebrado un cumple a bordo de uno de estos cacharros,
habíamos cenado ya(en Pizza Pazza!! - sí, tb sentí algo bonito cuando vi por primera vez este sitio allá por septiembre), algunos estaban fuera fumando, otros reposando dentro en las 3 mesas que habíamos juntado, entonces aparece una de las que estaban fuera y pone un pastel en la mesa, nadie dice nada, "-¿qué es esto? -un pastel -¿nos lo podemos comer? -sí"
era así:
lo cogí, era raro que viniese sin envoltorio, lo mordí.
"-¿está bueno? -sí"
entonces salió fuera descojonándose, me asomé y miro a los de fuera con sus cigarros mirando asombrados // uno, que es de las tierras ensombrecidas de Caín, piensa que llevaba lefa, culo, vitriolo y cianuro pa hacer la gracia. Aquí es distinto:
"-Pasó una señora muy rara con un perro y nos dió dos de estos"
"-¿y el otro? -el otro se lo ha comido Johann(q estaba fuera) -entonces no pasa nada"
Me lo comí
Ahora os preguntareis que quién es Johann, venga, foto:
,,
-la tercera vez fue en mi última visita a la lavandería, de nuevo un paquete de una panadería ahí abandonado sobre el mostrador. Otra vez solo, con libertad para cantar o abrir el paquete sin miramientos. Sólo podía ser de la persona que tenía ropa parada en la secadora. Dentro había dos piezas de pan, los típicos que se suelen vender aquí, bollos del tamaño de aprox un puño.
Entonces apareció la persona que a última hora limpia y cierra. Umm, el paquete estaba lejos mía y no podía permitir el riesgo de que la tipa (una macarra que daba saltos de un metro de caída alrededor mía porque se subía a limpiar sobre los dos grandes mostradores que hay para apoyar-doblar ropa) se lo llevara, así q a modo de seguro puse mi gran bolsa azul de ikea (aquí el que no tiene no es joven) junto al paquetito.
El hombre de la ropa de la secadora apareción con su bigote y se fue dejando allí el paquete. Esta vez el paquete me lo traje a casa y me lo comí. Cosas del destino, me había comprado el día antes queso y paté. Y esa fue mi cena. Gracias! (a la persona que los compró - llegué a pensar: ¿se los dejará durante el día el novio de la que limpia aquí como un detallito?)
La cuarta vez fue este sábado, a altas horas de la madrugada. No, nadie había dejado un cubata lleno en la barra para mí. De nuevo fue algo sólido. Ubiquemos la acción. MacDonalds, 5 de la mañana, unos alemanes borrachitos pero no mucho que estaban en la mesa de al lado hablando con nosotros se van. Parece que olvidan que tienen dos chicken burguer "de a leru" sin abrir. "-Traepacá" y me la comí.
¿A que no adivinais quién se tomó la otra?
jeje, venga, otra:
otro poco de lavandería (2/2)
subido el 5/19/2009 09:05:00 p. m.
