EL ÚLTIMO POST

Más triste que pegar a un padre es dejar un blog abandonado. Hoy ha llegado el día del final, el último post (habrá otro para estructurarlo a base de hipervínculos con objeto de que sea más benigno el bicheo por los diferentes meses) y tengo media hora para escribir y postear, porque me voy al cine.

Sí, claro, quedan cientos de posts por escribir, pero, paso de seguir cargando con cuentas pendientes, además ¿a alguien le interesan? que venga y se los cuento en persona.

Reflexionar sin vivir peligroso es, pero vivir sin reflexionar,, inútil deviene. Quisir, todavía tengo que condensar algunas experiencias en esos dogmas de fe llamados conclusiones, y de verdad que el acercamiento que este año he tenido a una generación de jóvenes europeos de media unos 4 años más jóvenes me ha supuesto la obtención de un material de primera mano para ver por dónde van los tiros: he ahí la cuestión: ¿cómo se relacionan las nuevas generaciones?, si ha habido una palabra importante, una actividad acaparadora, un pasatiempos fulminante, una web chupóptera, ésa es la gran red social: facebook. Y espero que sea la última vez que la nombro en este texto, porque esa página web se ha convertido en el marco intermediario de un porcentaje altísimo de interacciones humanas, y como tal, es un marco con sus condiciones y un intermediario con sus beneficios, que aquí nadie da duros a cuatro pesetas.

Pocos móviles, pocas direcciones de mail, todo el entramado de relaciones se concentraba en esa tela de araña en que todos nos conocíamos sin olernos ni tocarnos. Otra cosa que tenía al personal un poco fuera de sí era que el entorno en que nos relacionábamos y abríamos era el 90% de veces la vida nocturna, y eso envenenaba bastante las emociones, ya un poco tocadas por estar en un país con un invierno duro y un liberalizadísimo mercado del alcohol, y otras sustancias psicoactivas.

Conocí a mucha gente –hombres y mujeres- un poco desencantada de la experiencia erasmus, desencanto en directa relación con su capacidad de interactuar con sus semejantes de una manera pacífica y armónica.

He echado también un año con una salud de mierda: el hecho de estar normalmente un poco tristón tenía a mi sistema inmunológico bajo mínimos, tampoco soy una persona acostumbrada a protegerse del frío, cosa que me hizo fliparlo bastante los tres primeros meses, tampoco ayuda vivir constantemente una montaña rusa emocional, ciclotimia lo llaman unos, gachises por un tubo, lo llamarían otros. Tuve una faringitis poderosa desde febrero a mayo: estuve bien jodido pero sí, el día sin tos llegó, como llegó la primavera y con ella los nuevos estudiantes del semestre de verano, entre los cuales había gente realmente exquisita y entrañable,, barbacoas y césped, y de pronto resulta que contamos con los dedos las semanas que faltan para los exámenes,,

Académicamente un desastre de primera magnitud: ya sabeis por qué la gente de derecho no va mucho a Alemania, porque a menos que te vayas a quitar Derecho Internacional Público y créditos de libre configuración, la cosa está jodida, trato de favor al erasmus, un carajo. Al menos esa fue mi experiencia, también yo fui un caso extraño, era un alumno al que sólo quedaban asignaturas de los últimos cursos y no tenía libre config., así que mis posibilidades de rascar algo eran pocas, por ello me vine en junio a sacarme la espinita, ahora bien, no dudo que alguien que llegue con un buen nivel de alemán o tenga una disciplina estajanovista pueda sacarse su curso, pero no quería una erasmus encerrado en la biblioteca, para eso me quedo aquí que no tengo que traducir primero, estudiar después.
Puede que sobre el punto de lo académico pivote ese sabor agridulce que me dejaron estos diez meses en el norte, pero negar los muchos buenos momentos y todo lo aprendido sería de imbéciles, porque lo he pasado bastante bien, me he conocido un poco más a mí mismo, con mis genialidades y mis miserias y, en fin, un año lleno de estímulos para recordar, y es que me siento como un productor que tiene las pistas y ahora tiene que mezclarlas, ecualizarlas, masterizarlas,,

¿Por qué precisamente hoy? Bueno, hace 10 años me compré mi guitarra eléctrica, la primera. Me parece un buen punto de referencia para pegar carpetazo.

Tengo un par de ideas bastante depuradas para otro par de blogs, pero si me abstraigo y pongo las cosas en perspectiva, ha llegado la hora de activar otra aventura, más solitaria, más dura, pero posiblemente mucho más satisfactoria, proyecto del que, no os quepa duda, os informaré en cuanto proceda. No tengo prisa, pero tampoco quiero (más)distracciones. Gracias por leerme, os quiero.

 
Creative Commons License
Rincones y Esquinas by Mojapower is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.