ACTO 2: How el Prat was won & where it got me

Contemos la historia del derecho:

Bueno, los primeros documentos de que disponemos para comenzar a estructurar una historia del derecho español se remonta a las referencias que tenemos de la literatura greco-romana, fenicios y griegos fueron los primeros invasores mediterráneos de la península,, QUE NOOOOO!, que este post cierra el penúltimo empezándolo; me dió por ahí, por plantearlo al revés, yo ejque tengo unos recursos narrativos deslumbrantes,,

1-Me levanto, me miro al espejo, sé que hoy me voy para no volver, 7 meses, me encontraré una Sevilla desértica cuando vuelva en verano, habrán pasado muchas cosas y mi cerebro, una vez más, estará al borde del colapso, quiero calor, no quiero irme de Sevilla, no, todavía no, unas 72 horas más me dejarían más tranquilico, me he pasado todas las navidades bastante mediado por los reencuentros, se me han quedado regalos por entregar; por otra parte, era lo que quería, callejeo.

2-Salgo a la calle, hoy iba a nevar, eso decía la prensa, el sol me deslumbra, hace fresquito, pero aquí no cae ni medio copo; voy al banco, me saco la polla en forma de tres operaciones, le gusto a la lacia, me ha atendido super sonriente y amigable, no hay nada como aparecer con fajos de billetes en un banco para que te sonrían.

3-Se me hace tarde, por supuesto la maleta todavía está vacía: yo siempre hago las maletas rápido, en pocos minutos, es una cuestión de relleno: tienes un espacio y unas cosas que tienes que meter; soy de hacer listas pre-viaje, creo que son bastante necesarias porque es ahí donde se hace el trabajo "duro" sobre qué se lleva uno y qué se queda en tierra, sobre todo si te vas durante largo tiempo; unos últimos mini-encuentros-despedidas pa irme con un poquito más de amor, y subo ya viendo como queda menos de una hora para irme, hago la maleta, claro, no es un equipaje normal, tiene muchos detallitos y a lo tonto a lo tonto se peta por unas cosas u otras, y entonces veo como los minutos corren endemoniados, se me han quedado cosas por hacer, siempre se me quedan cosas por hacer, de hecho, el día que no se nos queden cosas por hacer, malo será, pero me invade cierto sentimiento, cierta ansiedad al ver en mi reloj como no hay tiempo, no hay tiempo, vivimos pensando que hay tiempo pero después llega la hora de volverse a casa, la hora de coger el avión, la hora del examen, y te encuentras con que la lejanía temporal es un calmante, pero no una realidad, bueno, yo también es que soy bastante tranquilo, me mimo, y claro, en un mundo que lo que quiere de nosotros es chuparnos las fuerzas, la vida y el dinero, pos te desubica sometimes.

4-Y no sé cómo pero al final todo el desorden pre-viaje que había en mi cuarto deviene armonía y limpieza, la maleta está lista, es tarde de cojones y nos va a pillar de camino al aeropuerto la gente saliendo del trabajo, empiezo a pensar que igual no me da tiempo de tomar el avión, como me encuentre una cola de estas absurdas que van super lentas no me da tiempo a facturar, me cago en la leche,, y entonces pienso: coño, yo siempre que llego a un mostrador de facturación duro menos de un minuto, el tiempo de que la zagala me dé el billete y yo ponga la maleta en la cinta que la pesa y que se la lleva rumbo al infierno de los golpetazos: ¿por qué hay tanta gente, mayor que yo y con pinta más respetable, que dura 89 minutos en hacer la puta facturación?

5-Llego al aeropuerto, despido a mi padre con un beso; los hombres, como somos seres que no aceptamos la sexualidad (sólo aceptamos conceptos como la invasión y la dominación extrapolados a estrategias reproductivas) no nos solemos tocar mucho, ya que al tener la sensualidad tan reprimida, con poco que nos toquen ya empezamos a fantasear con penetrar al otro por todos sus agujeros, así que las demostraciones de afecto con mi progenitor sólo están pemitidas cuando acto seguido me voy a ir muy rápido muy lejos, es como un visto y no visto, así que cojo la maleta, entro en el aeropuerto: "ooostiá!"

Troya era un Kindergarten en comparación al panorama: todas las instalaciones del aeropuerto petadas de pasajeros esperando, reclamando, mirando a todos lados, nerviosos, niños chicos llorando, madres que sufren por la guerra, padres de familia indignados,, atravieso la multitud, facturo, me comentan: "illo loco, que tu vuelo tiene un retraso de hora y media mínimo" - ok, no he perdido el vuelo, me siento en un banquito (de esos que han visto tantas escenas) y me siento tranquilo,, por poco tiempo. Saco la agenda, hago los cálculos: la hora y media "mínimo" de retraso no baja de dos horas, la cagaste Burt Lancaster, vas a perder tu vuelo en Barcelona, es con otra compañía y además Vueling no tiene la culpa de que Barajas esté cerrado por la nieve y ello haya llevado al colapso/retraso de vuelos de los restantes aeropuertos españoles. Buenoo, y ahora qué? hablo con los de Vueling, valoramos las posibilidades que tengo de salir del embrollo, tengo unos minutos por si quiero que me devuelvan la maleta, los precios desde SVQ o BCN no son muy diferentes, podría llamar a mi padre y decirle que se dé media vuelta, que me voy mañana de SVQ

no baby, u're not like that, yo cojo ese vuelo xq como no salga de aquí el rallote va a ser monumental, ya tengo puesto el chip de flyflyfly y tras varias consultas en los mostradores de diferentes compañías, llamadas al Prat, asesoramientos undergrounds y demás demostraciones de optimización de los recursos tecnológicos, pillo el avión con su retraso, viéndome esa noche de viernes echando un sueñecito en Barna, ya veré cómo me las apaño -todo apunta a desembolso de guita inmoral pero necesario- _ adiós Hispalis

ahora un poco de música



recomiendo darle al play ahora y así acabar de leer el post a lo grande

6-La soleada ciudad se queda atrás, bajo el fusaleaje, las yermas tierras castellanas se van abriendo paso, en mis manos, la revista Esquire; es la segunda vez que leo esta revista, la otra vez, fue en otro vuelo, era uno de los primeros números, tanto entonces como ahora me pareció aquello que aparenta por fuera ser: una revista tonta, basada de una manera enfermiza en ideas clasistas que se repiten en cada página de la misma; técnicamente, como es lógico, está bien hecha, de hecho es básicamente la traducción de la edición estadounidense con lo que, culturalmente, añade cero patatero.

Sus fotos son grandes, todo tiende a lo fálico, su sentido del humor pobre y repetitivo, los textos son sucesiones de eslóganes que no van más allá, no profundizan, no matizan, no enriquecen, sólo son golpes visuales y sintácticos, toda su temática es triunfo dinero dinero triunfo dinero=triunfo triunfo=dinero, caro caro caro masculino caro caro masculino caro caro compra compra; claro, está bañada de publicidad a lo bestia, y su target son fundamentalmente intentos de yuppies y flipadillos no interesados en alimentar un poco su cerebro, y lo peor que empieza a ser también lo más típico, es que la mayor parte de las veces habla de unas cosas y unas personas que nos pillan bastante lejos, no me habla de la realidad que yo veo y experimento día a día, me hace evadirme de lo que pasa en mi calle para interesarme por ese tío que vive en Los Ángeles, que hace mucho ejercicio, que tiene mucho dinero y que (y esto no se dice, porque no sería "cool") folla todo lo que quiere, vamos, que el Hola casi me interesa más. En fin, tampoco quiero llegar más lejos, simplemente pienso que el mensaje subliminal que se desprende de las páginas de esta revista está muy lejos de lo que necesita la sociedad, y que siempre un destello y la imagen del triunfo atraerán a muchos ciudadanos que quieren saber por otros "qué es ser guay"

Cierro mis impresiones personales sobre esta revista comentando que sé que le gusta a un par de amigos, y comprendo que les pueda gustar, técnicamente está currada y mejor que el Diario de Patricia es leer esta revista norteamericana (de esto no estoy muy seguro), pero, por si lo leen, quiero comentarles que escribo esto sin acritud, y que ya el número que me leí hace aprox un año me dió esa impresión; no sé, básicamente puede que lo que me pase sea que sospecho que me pueda aportar algo una revista en la que no sale ningún europeo, y por descontado, ningún español (salió Bardem hace un tiempo, pero sale porque es famoso en los USA, no por "su trabajo"), yo al menos en las portadas que he visto en los quioscos no he visto a ningún europeo, tampoco es que me fije cada mes; y por último (a ver si es verdad, que me estoy desquitando de lo lindo) me parece un poco patético el rollito antihumilde de autoproclamarse "la revista inteligente para hombres interesantes" - no, indiferente no me ha dejado, rechazo su background ideológico

7-Aterrizo en el Prat, tengo que cambiar de terminal, puede que sea la primera vez que estoy en el aeropuerto, y no me parece precisamente el más sencillo del mundo, allí tengo que cambiar de terminal, un paseíto con la maleta bastante diver, escucho como llaman a mi vuelo y cuando llego al mostrador de facturación (que por supuesto estaba al final del fin del mundo) ya es tarde: el avión está todavía en tierra pero no me dejan facturar. Adiós vuelo.

8-Y ahora qué? bueno, estoy en Barcelona a media tarde, ha anochecido hace ya rato, quiero apechugar esta situación sin el comodín de la llamada, con suerte de aquí sale algún vuelo a algún lugar de Alemania no demasiado lejos de Renania del Norte, efectivigüonder, en una horita despega uno a Düsseldorf, voy al mostrador de Lufthansa, "¿hay plaza?" "sí" saqué mi tarjeta de crédito y miré para otro lado.

9-40.000 pesetas after, me fui corriendo a facturar -enfrente del mostrador del tarjetazo- y después a embarcar fue entonces cuando me di cuenta de que con el ajetreo una uña se me había roto, y llego a un control de seguridad que parecía el juicio final, de nuevo madres con pañuelos en la cabeza llorando y hombres con boinas con cara de tengo hambre, había sólo una entrada pal control y claro, la peña iba extra-slow --- con ese panorama yo iba a perder el vuelo, pero pícaro y despierto como pocas veces soy, pregunté a un chavalín del aeropuerto encargado de envolver las maletas en plástico o algo así, y me dijo que volviendo atrás y cogiendo por un sitio que está más lejos llegaría mucho antes, así le hice caso y así llegué a mi sitio, de ventana por supuesto;

10-Irónicamente fui el último que compró billete y el primero que entró en el avión, allí, bajo el temporal en la pista, nos esperaban unas valquirias en forma de azafatas y un avión minúsculo desde el cual divisé montañas de nubes iluminadas desde arriba por la luna, todo un espectáculo bellísimo, más onírico que cualquier sueño y tremendamente relajante. Me recuerdan siempre esos parajes a cuando en Batman -la primera- la batnave sube sobre el nivel de los algodones en la noche y dibuja su silueta sobre la luna, un pequeño haiku visual que el colega Burton nos regaló allá por el 89.

Poco después sobrevolamos la Cuenca del Ruhr, y entonces no pude quitarme la cara de atontao: es brutal lo que han hecho estos alemanes, la que han liado aquí en medio: durante minutos y minutos, volando a gran distancia del suelo, ves núcleos y más núcleos urbanos gigantes que se suceden sin dejar más de cuarenta metros sin una luz: es mirar al horizonte y ver que las luces no paran, es como sobrevolar un inmenso parque de atracciones, me sentí lo que soy: nada en un océano de trabajadores, máquinas y tecnología que funciona de manera armónica, veía algo grande y pensaba: "eso debe ser Düsseldorf", pero no, pasábamos y era simplemente otro pueblo, y había unas nubes,, un poco raras, blancas,, sí, ésa era la otra parte de la historia: entre luz y luz se adivinaba algo blanco, y a medida que descendíamos mis sospechas se confirmaban: todo nevado, el gran temporal de la última semana había dejado todo lo que se puede divisar desde un avión de color blanco, un blanco suave, uniforme, que no tiene miedo al humano, que lo mata sin inmutarse.

11-aterrizamos en Düsseldorf, nevado, hay un norteamericano en el bus que nos lleva hasta la terminal que va sin calcetines,, y con chanclas. Estos guiris,, se ponen el uniforme y no se lo quitan ni aunque aterricen en el invierno centroeuropeo.

Y ahora a ver cómo llego a Köln: en el aeropuerto hay un tren aéreo que va "cogido" por arriba (skytrain creo que se llamaba) que te lleva a la estación de tren que hay en el mismo Flughafen, bastante guapo, rápido y eficiente, entonces, llego al lugar más frío del mundo:


este gran cuarto hall estaba helado y desértico como pocos he sentido yo en mi vida

allí miré si había algún trenecito a esas horas intempestivas, y había un ICE; el semester ticket no me cubre el ICE así que me veía "obligado" a pagar 20 gallifantes, y ya sabeis que cuando un español se ve obligado a hacer algo, simplemente no lo hace.



dicho y hecho, bajo esas escaleras, el tren que me llevaría a Colonia

 
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