principiante absoluto

Dentro de unas horas estaré en el aeropuerto, mirando pantallas grandes con números y letras, y ahora me toca un proceso que me da una pereza infinita pero que a la par me excita mogollón: RECOGER ESTE FOLLÓN.

Es raro, porque no es como un viaje en el que simplemente te dedicas a recoger todo y punto, no, aquí y ahora se hace una selección, y quiero ir ligerito de equipaje, como los hijos de la mar, llevar la mínima ropa, las cosas estrictamente necesarias.

Tengo casi más expectativa en este viaje de vuelta navideña a Sevilla que en el de llegada a Colonia, porque éste último simplemente pasó, como un episodio más, como una canción más en un conciertazo, llegó el día, metí ciertas cosas en la maleta y volé, sin pensar mucho ni muy bien lo que me esperaba aquí, sin querer pensarlo, dejando que el presente se fuese imponiendo con su mazo.

A Sevilla vuelvo con ganas de muchas cosas, creo que la principal es relajarme, aunque me temo que me voy a poner casi más nervioso, después está la gran fantasía: el sol, el buen tiempo, comer en los veladores de cualquier bar sin exponerme a una congelación instantánea. No habrá trenes ni turcos ni alemanes, habrá sevillanos y guiris, todos muy rumberos y tunantes, hay cierta sensación de miedo y atracción, terror y euforia, pero debo afrontarlo, la maleta me mira y me dice: "lléname de cosas" - yo vuelvo enfermo, medio resfriado, con un grano apunto de provocar una erupción volcánica en mi cachete; ayer viajamos a Münster, allí hizo frío, la noche anterior nos metimos un paseazo de más de media hora bajo la lluvia, también pegaba una rasca guapa. Claro, uno ya tiene una edad,,

En flins queridos lectores, nos vemos ya bisbo. (David)Bis Bald

 
Creative Commons License
Rincones y Esquinas by Mojapower is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.