puff, me acosté temprano, pero mi cuerpo y mi cerebro van cada uno por su lado, y a eso de las cuatro y pico me despierto; vivo con un factótum que tiene dos trabajos. Más o menos el matutino es de 9 a 19 y el vespertino de 22 a 3. Si haceis las cuentas deducireis que está como un cencerro: un ritmo de vida así te desquicia: no duerme, bueno, un par de días a la semana sí duerme, esos días no sé que está en casa, de pronto su puerta se abre y sale en gallumbos y con la piel aun más rojiza de lo normal.
Su vida más allá del trabajo, aquí en Colonia, se divide en dos caras:
1-lo que acontece en la calle. Ni idea
2-lo que acontece en casa. Llega, pone música de La Guerra de las Galaxias, se ducha, se seca su cortísimo pelo con su secador negro, come un plato precocinado (lasagna o unas baguettes que tienes que meter al horno) y se va. Es en ese lapso cuando hablamos: cine y sarcasmo son nuestras zonas comunes. Está obcecado en que escondo una oveja debajo de la cama. También en que soy mejicano, pero hasta por el google maps nos hemos enseñado nuestros respectivos hogares familiares.
Nuestras puertas están pegadas y tengo un cristal medio transparente que a base de una chaqueta y una toalla situadas ambas en un perchero de Ikea situado al otro lado medio preserva mi intimidad. Tengo dos opciones, o espero despierto a que llegue o me acuesto temprano, y cuando llegue, a eso de las tres y media, me despierto con el tintineo de su juego de llaves al abrir su puerta. Si llega sobrio (los días que trabaja llega sobrio, los otros llega siego y se pone a romper objetos transparentes: cristales, plásticos, mamparas, vasos, mesas, le sale la vena destructora), no arma mucho ruido, entonces, cuando me despierto, no soy consciente del ruido que me ha despertado, ya que no me da tiempo a escucharlo ya despierto, así que me quedo un poco como cuando un perro levanta las orejas mientras estaba relajado (minuto 5:07)
así que me veo, a las 4 y pico despierto, cansado, sin sed, sin hambre, pero despierto, y ahora resulta que con todos los pajazos mentales que por estos lares me asolan (que si no me aclaro con qué asignaturas voy a hacer y cómo, que si aprender alemán es esencial y en ello estoy, que si la gente, que si qué tengo debo tengo debo debería hacer hoy) y llega ese momento en que me despierto, y digo: no hay más efectiva manera de sobarse que estudiar, actúo acorde a esa máxima y le doy un repasín a los apuntes que nos han dado hoy en Internatioales Steuerrecht; no me duermo, así que me pongo a repasar algunas cositas de germano, cada vez estoy más activo: recargué el mp3 antes de acostarme, así que me voy a perder en canciones a ver si así Morfeo me abraza. Un cojón, Morfeo está de rave hoy y pa colmo los Killers y Glassvegas me activan que da gusto, con los Killers me pongo farruco, pero el regalo de Miguel me hace casi llorar, y no es la primera vez, estos putos glasgowenses seguro están patrocinados por una marca de pañuelos de papel, otrora Kleenex.
Total, que emocionándome cada vez más con la dichos musica va a dormir Katano, así que me digo: coño, en vez de seguir acumulando ideas para posts que espero algún no muy lejano día escribir, voy a jugarme un post nocturno sin planteamiento, nudo ni desenlace, una llamada de soledad, porque, gente, no se engañen, uno lo que se ve es solísimo cuando te despiertas, fuera hace un frío del copón y no sabes muy bien qué hacer con esa inesperada vigilia en medio de la oscuridad, porque ésa es otra, que todo pasa factura y, por muy insignificante que creas son esos minutos nocturnos, en la joroba del mañana todo está incluído, quisir, que sin ponerme tremendo, si te ves desvelao hay que aprovechar este tiempo. Y en ello estoy.
Así que lo primero es el rito de rigor, miro a la clínica, la tengo al lado, siempre hay luces encendidas de noche, a veces hay más, a veces menos; dentro de esos cristales encendidos hay pacientes, jodidos, unos más y otros menos, y enfermeros y médicos haciendo su trabajo, así que, de alguna manera piensas: bueno, al menos ahí hay seres humanos; se divisan los monitores de las constantes vitales y demás parafernalia tecnomédica a través de las ventanas, el otro día andando pasé al lado de una ventana a nivel de calle, dentro había una mujer joven, morena, tenía cara de incomodidad, tumbada en su camilla y tratando de cambiar el canal de la pequeña televisión.
He buceado un poco por la internet, y he encontrado este post, que me ha gustado mucho y el blog del cantante de Love of Lesbian
ahora, a las 7:59, estoy cocinando pasta, me la voy a comer con unos tomates cherrys, un embutido que es un híbrido entre chopped y j.de york (como la duquesa) y lo que me queda de queso brie.
Y no tengo nada más que decir.
is anybody out there?
subido el 12/04/2008 06:53:00 a. m.
